Con un claro estilo cinematográfico, la novela entrelaza dos historias. Narra la historia de unos indígenas ante el período final de la guerra contra la ocupación castellana, junto con un castellano renegado, a la vez que aborda el trabajo de investigación en el museo arqueológico. Ambas historias se entrecruzan para unir pasado y presente, reflexionando a su vez sobre temas transversales, como la identidad, la diversidad y el impacto en el territorio.